LA HUELGA EN CANAL 9
Anoche ocurrió un hecho muy estacable. Canal 9, la televisión pública valenciana, no emitió la cremà de las fallas por una huelga parcial.
ESTRUENDO
Ayer se conmemoraron 10 años del atentado masivo que sacudía a EEUU (y por añadidura al mundo civilizado al completo). Una década desde que empotraron dos aviones contra el World Trade Center de Nueva York, otro contra el Pentágono e intentaron hacerlo en la Casa Blanca, aunque frustrándolo los pasajeros. Poco voy a comentar que no se sepa ya de lo que ocurrió estos días. Poco puedo añadir tras un fin de semana de documentales, reportajes, remember morboso...
EL CLUB DE LOS 27
La muerte hace unas semanas de Amy Winehouse ha vuelto a sacar a la luz "El club de los 27", que no es una generación literaria, ni un órgano de decisión internacional. El club de los 27 es un grupo de músicos que, por diversas circunstancias, murieron a la edad de 27 años.
EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO
Dice el refranero español (tan sabio a veces) que no hay dos sin tres, y así es como por tercer año consecutivo me toca colgar una foto que se repite Navidades tras Navidades.
EL CIERRE DE CNN+
Malos tiempos para la lírica, peores para los medios de comunicación. La crisis y el cambio de modelo está arrasando con las empresas que se dedican a informarnos. Los usuarios preferimos estar al tanto de la actualidad a través de internet, con los periódicos de cabecera, pero en sus ediciones digitales.
sábado, 11 de septiembre de 2010
ERIC GUILLEM TIENE UN AÑO (Y UNOS DÍAS)
domingo, 5 de septiembre de 2010
EL CUMPLEAÑOS DE ERIC
Eric Guillem es un niño que hoy cumple un año, pesa alrededor de 9 kilos (cien gramos arriba, cien gramos abajo) y mide unos 74 cms. Con estas cifras se puede entender que se sitúa en la media de los niños de su edad, aunque es un poco más alto y un poco más delgado, según los percentiles.
Como buen padre diré que el niño es guapísimo. Ya he dicho que voy a ser buen padre. Pero es que realmente creo, sin amor de padre (aunque es casi imposible ser objetivo en estos asuntos), que el niño es guapísimo. Por ahí incluyo pruebas para que cada cual juzgue mis palabras. Así también podrás apreciar el cambio en un año, de su primera foto a uno de sus últimos vídeos.
Dice el refranero español que "cuando seas padre, comerás huevos" y esa frase me está persiguiendo desde hace aproximadamente un par de meses. No sólo por lo enigmático de su significado, porque ya ves que tendrá que ver la paternidad para consumir huevos, si no porque es aplicable a muchísimos ámbitos. Pero es cierto que hasta que no ocurre algo, no puedes hacer ciertas cosas. Y ser padre es un master en muchísimos aspectos. Sobre todo en paciencia, te lo aseguro. Es cierto que ser padre cambia la vida, aunque no sé si para comer huevos. Ahora el rey de la casa es Eric Guillem, él es el que ordena nuestras horas de sueño, nuestras comidas, lo que vemos en la tele (básicamente Clan y Disney Channel), incluso nuestros viajes. Que en un año ha recorrido bastantes kilómetros, incluso a montado en avión.
Hoy cumple un año. No quiero acordarme ahora de las veces que he tenido que ir corriendo a urgencias (que han sido dos o tres), de las veces que he tenido que pegar un grito para evitar un mal mayor o de otras cosas poco agradables. No sé si incluir el cambio de pañales, algo que me ha sorprendido, porque pensaba yo: "ya verás, al ver las cacas me dará asco y le limpiaré y cambiaré a una hora de distancia", pero la realidad es otra muy distinta. No me da ningún asco, desde el principio (y mira que el meconio... si no "apreciarlo" en wikipedia), no diré que daría lengüetazos, pero casi.
Hoy hace un año que cambió mi vida, y no podría estar más contento. No cambiaba este año ni por todo el oro del mundo. Y no es una frase hecha.
sábado, 5 de diciembre de 2009
CONFESIONES DE UN PADRE PRIMERIZO
Son las 8.30 h. de un sábado de un bisoño septiembre. Creo que hace calor pero en verdad no tengo ni idea. Ahora mismo estoy en la sala de espera de maternidad del hospital La Fe de Valencia esperando (qué si no) el nacimiento de mi primer hijo.
Estoy bastante tranquilo, la verdad, y para templar los nervios que queden he decidido empezar a escribir el post que llevo semanas esperando publicar. Así que con mi smartphone (no haré publicidad de ninguna marca) en la mano he decidido empezar este artículo que no sé en cuantos tramos escribiré, ni siquiera si iniciaré una serie de artículos sobre el tema.
Ahora estoy de espaldas a la puerta porque estoy viendo la repetición de los entrenos de Moto GP en Teledeporte y cargando la bateria del móvil (a costa de la Conselleria de Sanitat, pero al fin y al cabo lo pagan mis impuestos). De vez en cuando me giro y veo, como si de un efecto estroboscópico muy lento se tratara, amanecer.
A veces me emociono pensando que Eric Guillem estará aquí en unas horas y noto como una lágrima pretende saltar al vacío de la mejilla, pero soy un chico y nosotros no lloramos. Otra cosa que noto es una especie de molestia en la panza. No sé si son nervios traicioneros, hambre (todavía no he desayunado) o es que me estoy cagando (maldita regularidad intestinal).
"Un hijo te cambia la vida", ¡no he oído veces esa frase! Y hasta cierto punto es verdad, aunque todavía estoy de rodaje. Lo que más me preocupa, mi verdadera obsesión, es la forma de educar a mi hijo. Creo que hay tanto ruido (en el sentido lingüístico del término), tantas opciones que puedan perturbar lo que queremos transmitirle a nuestro hijo, que es la verdadera preocupación. Mucho más que la alimentación (hoy día está prácticamente asegurada), el vestir o cualquier otra faceta material, lo que me obsesiona es amueblar su cabeza con roble y pino, y no con contrachapado pintado.
Afortunadamente Eric está creciendo a un ritmo fantástico, es un niño simpatiquísimo que se rie constantemente y llora únicamente cuando está molesto (aunque el colega tiene unos pulmones que despiertan a media ciudad). Y es guapísimo, aunque siendo su padre a ver que voy a decir.
Bueno voy a por un mocho para fregar mis babas y a por 1/2 litro de suero para prevenir una deshidratación aguda.
No quiero dejar de acordarme de tod@ l@s que me habéis animado y felicitado, y muchos padres y muchas madres me han dado consejos fantásticos.
Como escribí en su día, no sé si iniciaré aquí una serie de artículos sobre la paternidad o el devenir de mi hijo, el tiempo lo dirá.
1:26
Santiago Vañó Candeal
