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jueves, 9 de junio de 2016

LA GABARRA


El Athletic Club de Bilbao es singular. Cualquier aficionado al fútbol conoce su idiosincrasia. La más conocida es que sólo componen el equipo jugadores de Euskal Herria (Euskadi, Navarra y el País Vasco-Francés).

Otra de sus características es que celebran sus títulos (desde 1983) con un paseo por la ría de Bilbao en gabarra, una embarcación pequeña y chata, que se utiliza para transportar personas y mercancías por los ríos. Pero cosas del club, la liga obtenida el pasado fin de semana por el equipo femenino no ha sido celebrada con su paseo en gabarra. Desde el club apuntaron que en la última celebración (la Supercopa de España 2014-2015) del equipo masculino no hubo paseo fluvial, y que sólo se ha utilizado en un par de ocasiones, la liga 82-83 y el doblete (Liga y Copa del Rey) en la temporada 83-84.

La gabarra podría ser una anécdota, pero parece un síntoma. Dicen que el deporte femenino no interesa, pero la realidad es que no se hace nada (o al menos muy poquito) por apoyarlo. No sé si las portadas dedicadas a Garbiñe Muguruza tras su victoría en Roland Garrós son puntuales.

El machismo en el deporte es habitual. Hay ayuntamientos que niegan subvenciones a equipos femeninos, que ante cualquier incidencia deben las propias jugadoras de costearse noches de hotel y comidas. Hay medios de comunicación que acallan triunfos. Hay personas que no han visto jamás una competición femenina (para a continuación entonar el “yo soy español, español, español”).


En definitiva, el deporte femenino necesita visualización, difusión y apoyo institucional, si no es imposible que con el mismo esfuerzo, lleguen a tener la misma repercusión que el deporte masculino, una gloria igual de merecida. 

Fuente de la imagen: https://c2.staticflickr.com/4/3794/10466577533_8d693a76b1_b.jpg

miércoles, 5 de octubre de 2011

INSULTA QUE ALGO QUEDA

La noticia ha saltado por la incredulidad que provoca una sentencia, la que ha dictado el juez Juan del Olmo de la Audiencia Provincial de Murcia: llamar "zorra" a la esposa, siempre y cuando se utilice como sinónimo de "astuta", no es un insulto. De esta surreal manera a un maltratador se le ha revocado una sentencia condenatoria de un año de cárcel, a una pena de ocho días de localización permanente por una falta de amenazas leves.
Produce estupor estas noticias, máxime cuando un juzgado de Cartagena condenó a este individuo porque además de llamar "zorra" a su esposa, le dijo al hijo de ambos que algún día vería a su madre en un cementerio en una caja de pino. Pero claro, eso no es una amenaza grave.
Según leo en la prensa, el juez Del Olmo, el mismo que instruyó el caso del 11-M, ha revocado quince sentencias a maltratadores condenados bajo un mismo criterio, tiene que haber explícitamente un componente machista para que puedan ser tratados como violencia de género, si no se le aplica el Código Penal, sin más.
Tal vez, y sin querer meterme en el trabajo de un juez, del que no tengo ni la más mínima noción, tal vez, digo, sería adecuado estudiar el contexto, que no digo yo que no lo haya hecho, pero quizá no lo haya comprendido. Probablemente, sin saber si lo realiza o no, una reunión con este individuo puede trasladar una opinión certera del hecho. No creo que en ningún momento el agresor (puesto que para mí es un agresor) diga "te llamo zorra como mujer", porque viene implícito en la frase que profiere. Y no por eso (porque no diga "mujer") el hecho deja de inscribirse en el ámbito de la violencia machista. En ocasiones para entender de mejor manera un hecho lo mejor es darle la vuelta. Pongamos por caso que este mismo individuo llama cabrón a otro varón. ¿Estamos ante un caso similar? Muy probablemente no, falta  entender que llama zorra a su mujer por el mero hecho de ser su esposa, sin más.
El juez cogió el Diccionario de la Real Academia Española y empezó a leer las entradas. Vio que como quinta acepción el DRAE dice:"Persona astuta y solapada.", lástima que el juez, de manera malintencionada (ya que nos ponemos a interpretar actitudes, interpretemos todos) se saltara la anterior acepción, en la que el DRAE simplemente define: "Prostituta". Evidentemente los catedráticos (y las pocas catedráticas) no van a incluir la acepción más correcta: "Puta".
Yo pienso que esto es prevaricar. Este juez debería pasar a la "nevera" una temporada, puesto que se pone en tela de juicio su actuación. Los maltratadores de Murcia saben que recurriendo su sentencia, aunque sea clara, como creo que es el caso que ha saltado a la luz, pueden encontrarse son este juez y que les toque una rebaja sustancial de la condena.
Machismo, misoginia, catetismo, una mezcla de todo reside en las entendederas de este juez, que tira por tierra todo el trabajo realizado para que las mujeres denuncien casos de violencia de género. El Ministerio de Política Social debería pasarle la factura de la próxima campaña, ya que se empeña en que sea papel mojado, al menos que la pague él.

domingo, 14 de septiembre de 2008

PARAGUAS NEGROS

El pasado día 8 de septiembre se vivió en Hondarribia un nuevo caso de machismo y de vergüenza colectiva que apela a la tradición y que se viste de una estrechez de miras que asusta bastante.
Por si no lo sabes te lo explico. En esta población guipuzcoana se celebra cada año el desfile del Alarde que conmemora una victoria frente a las tropas francesas. Esta celebración tiene una particularidad, las mujeres tienen limitada su participación como cantineras y no como participantes de pleno derecho. Pero una compañía, Jaizkibel, ha querido saltarse esta estúpida tradición y han creado una compañía mixta que tiene enfrentado al pueblo. Los intransigentes han querido protestar luciendo paraguas negros con los que taparse la vista. Ojos que no ven, corazón que no siente.
Estos paraguas, vistos desde el lado contrario, nos ocultan la vergüenza de quienes prefieren mirar al pasado y cerrar los ojos ante el presente; no quiero pensar que dirán del futuro. Mejor así, que se oculten, prefiero no verlos ni verlas, porque entre tanto machismo hay muchas mujeres. Afortunadamente hay ciudadanos que al paso de Jaizkibel regalan aplausos de apoyo que reconfortan y fortalecen.
No es el primer año que hay protestas, aunque otros años utilizaron máscaras con personajes infantiles, ridiculizando a aquellos y aquellas que han dado un paso adelante en la integración de TODOS en las fiestas y el desfile de TODOS. Lo escribo en mayúsculas para que lo lean aquellos que no quieren ver. No es el primer año que el pueblo protesta, pero tampoco son los primeros misóginos grupales.
En El Palmar, una pedanía de la ciudad de Valencia enclavada en pleno lago de la Albufera, la cofradía de pescadores prohibió heredar a las mujeres el derecho a pescar en el lago, ya que sólo podían hacerlo hombres. Un pescador no tuvo descendencia masculina (cosas que pasan) y su hija quiso heredar su derecho. Los jueces dieron la razón a las mujeres, pero la sinrazón de los cofrades, que negaban como los cabestros que son, les hizo situarse en la ilegalidad durante años. Después votarán a Rita y le aplaudirán el paso, igual que a la Virgen de los Desamparados, las dos figuras icónicas valencianas (por lo que parece), pero que las féminas no les toquen el lago, por si las moscas.
En Alcoy las mujeres no pueden ser capitanas de ningún bando, ni moro ni cristiano. Estoy seguro que muchas alcoyanas llevan los pantalones en casa y sus cónyuges se vengan a través de este acto festivo. La revancha del impotente.
Que pena me dan aquellos que son incapaces de ver que tras un género, un sexo, se sitúa una persona. No hay que mirar si entre las piernas algo te cuelga o no, hay que mirar en el interior del cráneo, en la valía real de los individuos. Pero claro, para eso quien mira tendría que tener amueblada la sesera, y eso es como pedir que cuenten los granos de arena que hay en el desierto, misión imposible.
El machismo se reviste con un manto que creen que vale para todo: la tradición. También es tradición (según los periodistas extranjeros) que los domingos se coma paella, yo lo hago en contadas ocasiones; es tradicional que por los caminos se viaje en carro tirado por animales, ahora se utiliza el automóvil por las autovías; es tradición cenar la familia junta en Nochebuena, cada año hay que decidir si cenamos con mis padres o mis suegros... La tradición tiene tantas lecturas como personas. Puestos a perpetuar tradiciones en contra de las féminas extendamos por el mundo la tradición de algunos países islámicos de lapidar mujeres por ser adúlteras, o la ablación de clítoris, o que tengan que acudir a extraer dinero del banco acompañadas de su marido (chicas, casaos), o reducirles el pie como a las gheisas, o...
La estechez de miras tiene cura y personas como las que componen la compañía Jaizkibel son la medicina. O las pescadoras de El Palmar, o cualquier mujer u hombre que se opone a una injusticia. La igualdad es que sólo se mire la capacidad no el sexo. Ojalá la ministra Aído tuviera un gran botón de reset, el trabajo que podría ahorrar.
Yo quisiera ir a Hondarribia a apoyar a este ejemplo de presente y futuro, si alguien me invita lo aceptaré encantado (lo dejo caer por si acaso). Ánimo, desde este pequeño blog haré fuerzas por vosotros y vosotras. Aurrera!
Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego. Proverbio árabe

jueves, 7 de agosto de 2008

MUJER TENDRÍAMOS QUE SER

Voy a citar un texto:
La mujer es un ser libre e inteligente y como tal es responsable de sus actos, igual que el hombre; por esa razón es necesario que disponga de las condiciones de libertad para desarrollarse según sus facultades. Relegar a la mujer a las tareas domésticas se someterla, como hasta ahora, a la dependencia del hombre y, por lo tanto, privarla de su libertad. ¿Qué medio hay para que la mujer pueda desenvolverse en condiciones de libertad? No hay otro que el trabajo.
Puede que hayas reconocido este texto. Si no lo conoces te diré que aunque parezca rabiosamente contemporáneo fue escrito hace 136 años, nada más y nada menos. Concretamente forma parte de las demandas que se discutieron durante el Congreso Obrero que se celebró en Zaragoza en 1872. Es curioso ver cómo la sociedad no ha evolucionado, cómo sigue ninguneando a una parte de la población imprescindible, sin ellas no habría nadie en el mundo, y cada vez más, con los avances en terapia reproductiva, se está demostrando que el hombre está en peligro de extinción. Quizá por eso su tozudez al avance femenino y su empeño en el uso de la violencia sobre ellas.
Es cierto que esté país sigue siendo machista por culpa de hombres y de muchas mujeres, que siguen teniendo unas miras tan estrechas como el ojo de una aguja y por donde no cabe más que sinrazón y mojigatería. No sólo hablo de personas como mi abuela, que educada en un ambiente machista (aunque perdió a su padre pronto y se crió entre mujeres) cree que el hombre es preeminente, si no que hablo de mujeres que ningunean a las mujeres. Los casos más flagrantes son los de las locutoras de la cadena Cope, que en un intento de desprestigiar al gobierno socialista, se burlan de las ministras. Es escandaloso que utilicen un medio de comunicación para elevar sus graznidos sin que los responsables, profesionales y monopolistas del amor fraternal, hagan nada por remediarlo. Oscuros intereses acechan.
Aún resuenan las risas por el término miembras que utilizó Bibiana Aído en una comisión del Congreso. Siempre he defendido ese término. Todavía cuando yo iba al colegio se estudiaba que jueza era la esposa del juez y no una mujer que ejerce la magistratura de justicia. Yo tenía profesora, y por cierto el diccionario de la RAE sigue recogiendo está acepción. Puede que con el tiempo miembra esté aceptada en el diccionario, ha ocurrido con otras palabras. ¿Acaso es más zaherible el uso de miembra que el de parking, shopping o wireless (por ejemplo) existiendo aparcamiento, compras o inalámbrico que sí forman parte de nuestro idioma?
Me pregunto qué sería de la igualdad en este país si no hubiera ganado el PSOE las elecciones hace cuatro años. Sé que no seríamos, como ahora lo somos, uno de los países del mundo donde las mujeres cuentan con una mejor legislación que las defienda y apoye. Ojo, he dicho legislación, en la realidad es distinto, el patrón sigue siendo hombre.
Siempre he defendido que la mujer es mejor que el hombre en casi todo, en lo que vence el varón se le puede suplir con herramientas. Está demostrado que las sociedades matriarcales funcionan mejor, yo al menos lo pienso (excepto con Esperanza Aguirre y Rita Barberá). Pero habiendo varones y hembras el mundo es más divertido.
Sin la mujer, la vida es pura prosa.
Rubén Darío (1867-1916) Poeta y periodista nicaragüense

viernes, 29 de febrero de 2008

LA COARTADA DEL AMOR

Laura, 22 años, boliviana, asesinada a puñaladas por su compañero sentimental en el barrio madrileño de Lavapiés.
María Victoria, 49 años, española, su ex marido la mató a cuchilladas en pleno centro de El Puerto de Santa María, Cádiz, eran las tres de la tarde.
Virma, 45 años, española, estaba tomando un café con unas amigas en una terraza de la turística localidad valenciana de Cullera y su ex marido le descerrajó un tiro que la mató.
María José, 55 años, española, su ex marido le segó la vida disparándole tres tiros con su escopeta desde la ventana mientras ella entraba en el portal, bajó a rematarla.
Cuatro mujeres asesinadas, cuatro nombres que se suman a una lista demasiado ignominiosa por su longitud, cuatro motivos más de vergüenza colectiva.
Las causas de la violencia de género se han discutido mucho, pero nadie puede dar una respuesta concreta, es imposible, es un hecho global dificilísimo de erradicar porque vive agarrado al machismo, ese carpetovetónico subterfugio por donde se cuela lo peor de cada hombre.
No es un hecho de nuestro país, puesto que vemos que no son todas las víctimas españolas. No es un hecho cultural, si nos detenemos a ver las estadísticas de países socialmente más avanzado que el nuestro, y nos referimos a los países nórdicos, nos asombraremos del número de asesinatos machistas que se cometen, pero eso no debería de consolarnos, cada muerte de una mujer es vergonzosa. No es un hecho religioso, mujeres de todas las religiones mueren cada año a manos de sus hombres, además la gran mayoría de las religiones son machistas per se, se basan en seres superiores con roles masculinos.
Los asesinos hipócritas utilizan la excusa del amor para ningunear y utilizar a la víctima, que en ocasiones vuelven junto a los agresores al prometerles éste un nuevo amor eterno, que se evapora tan pronto como retornan al hogar, que está roto y jamás podrá recuperarse. Mucho menos si el hombre nunca deja de pensar que la mujer es de su propiedad, una posesión como pudiera ser su coche. Todos los seres humanos somos libres, nadie es nuestro dueño y mucho menos si utiliza la violencia para obligar a la otra persona a permanecer a su lado.
Estas cuatro mujeres, desgraciadamente, no serán las últimas de una lista que comenzó hace demasiado tiempo. Este suceso ya ha sido utilizado por los políticos en esta eterna campaña electoral. Nadie había hecho alusión a la violencia de género durante estas semanas (a excepción hecha del PSOE, pero recordando la ley creada para intentar atajar esta lacra) y de repente, como un resorte accionado por los acontecimientos, todos los partidos políticos, sin excepción, han sacado a relucir este tema, proponiendo soluciones mágicas que acabarán de raíz con este problema.
Pero la principal arma para luchar contra toda este atajo de salvajes es la educación, no sólo la que se aprende en la escuela, también la que se aprende en la vida cotidiana, dejando a un lado ciertos chistes y bromas, tratando por igual a cualquier ser humano, incluyendo los sueldos y las responsabilidades sociales, ya que el sexo no es más que una diferencia biológica que nos afecta a la hora de tener un hijo, un sexo fertiliza y otro concibe (se que me he puesto técnico, casi parezco un manual de botánica).
Yo jamás le he puesto la mano encima a una mujer, mucho menos a mi esposa, me enseñaron de pequeño que a las chicas no se les pegaba. Puede que entonces fuera una enseñanza machista, pero con el tiempo ha dado un hombre que respeta al género complementario. Todos estamos implicados, todos tenemos una responsabilidad.
La violencia es el último recurso del incompetente.
Isaac Asimov (1920-1992) Escritor y bioquímico estadounidense.

 
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