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domingo, 27 de septiembre de 2015

ESO DE SER ESPAÑOL (O ESPAÑOLA)


A mí tanto rollo con eso de ser español siempre me ha producido un poco de rechazo. Vamos, que a mí eso de ser español me la trae al pairo, hasta cierto punto. Porque eso de ser español, es como quien tiene el pelo rubio, los ojos verdes, es alto, mujer...etc. Porque eso de ser español se adquiere (en la inmensa mayoría de ocasiones) de nacimiento, y ante eso poco se puede hacer después. Siempre te queda cambiar de nacionalidad, lo que por cierto, recoje el artículo 15 de la Declaracion Universal de Derechos Humanos.
Puede que no sea el mejor día para expresar esto, dado que transcurre una jornada electoral crucial para el futuro de Cataluña y, por ende, del resto de España. Puede que desde esta noche cambie el paradigma (aunque creo que no, que todo seguirá igual). Que nadie dude, no expongo esto porque parezca cool subirse a la ola de los antiespañoles. En ningún momento me he declarado antiespañol, pero es algo que no me apasiona. Lo que no consiguió la mili (no la hice), lo ha logrado el deporte.
Del mismo modo me siento ante la bandera y el himno. Supongo, así lo entiendo, que proviene de la utilización que una parte ha hecho durante decadas de unos símbolos que deberían de representar a todos. Pero no soy el único, hay mucha gente como yo, pero el que quiera salir del armario, es libre de hacerlo.
Tan perniciosos son los nacionalismos periféricos como aquel nacionalismo centralista y centrípeto, y es que España son muchas Españas. No debe ser casualidad que los nacionalismos (y sus adhesiones) surjan de zonas lejanas al centro de la península, las que siempre se han sentido infravaloradas, por puro desconocimiento.
He tenido la suerte de viajar por España, y me encuentro igual de a gusto en mi Benidorm, en el que me he criado, que en mi Valencia natal. Disfruto de Granada tanto como cada vez me gusta más Madrid. Sevilla, Cáceres, Barcelona, tienen rincones únicos donde me perdería sin dudarlo. Y lo mismo me sucede con Francia, lo mismo me sucede con Italia. No voy a ser tan cursi de decir que soy un "ciudadano del mundo", pero me preocupan más las personas que los territorios. Al fin y al cabo las fronteras, que no son más que líneas imaginarias, han sido trazadas por personas, y por personas pueden ser modificadas. 
Alguna vez ya he citado a mi amigo Joan Conca, que dice que ser español lo determina el DNI, y que el de todos tiene el mismo tamaño. Sí, soy de los que piensa que todo este rollo entre españolistas y catalanistas (sí, es un rollo, un tremendo y nauseabundo rollo) oculta muchas miserias morales, de quien es incapaz de asumir que el otro está en la misma posición, de quien es incapaz de dialogar y tener un mínimo de empatía. 
Además, últimamente los más patriotas son los que se comportan de manera menos patriótica, ya que se llevan sus riquezas a paraísos fiscales, evitando que se redistribuya la riqueza entre sus nacionales, y boicotean productos de otras zonas de su país. 
Iba a finalizar este post con la conocida cita de Pío Baroja "el nacionalismo se cura viajando", pero buscándola he encontrado otra de George Bernard Shaw que define perfectamente mi pensamiento: "El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí."

Fuente de la imagen: desmotivaciones.es 

martes, 24 de marzo de 2015

EL MINISTERIO DEL TIEMPO

Le ha dado a TVE por emitir una rara avis. Desde hace cinco semanas se emite "El Ministerio del Tiempo", una de las pocas muestras de ciencia ficción que se trabajan en nuestro país. Y como rara avis que es, se ha convertido en un éxito.
¿De qué va El Ministerio del Tiempo? Éste es un departamento secreto dependiente directamente de la Presidencia del Gobierno (primera gran ficción) que custodia una serie de puertas que permiten viajar en el tiempo (¡¡¡Españoles controlando el tiempo y la historia!!!) y que vigila para que la historia transcurra conforme debe hacerlo (siempre y cuando se esté en jurisdicción española). La historia sigue las aventuras a través del tiempo de La Patrulla, formada por tres agentes: un soldado de los tercios  que combatían en Flandes en el s. XVI, una estudiante universitaria en la Barcelona de finales del XIX y un enfermero del SAMUR contemporáneo a nuestros días. También encontramos, por ejemplo, a Velázquez como un agente que realiza los retratos-robot, y una serie de secundarios de todas las épocas.
Los hermanos Olivares, responsables de esta ficción, han conseguido que el público se enganche rápido con un producto de calidad, que también ha entusiasmado a la crítica, ágil, entretenido y que, además, ¡¡¡es didáctico!!!. El público enseguida se asustó, y ante la posibilidad de que TVE cancelara o dejara esta serie como un magnífico oasis en medio de un desierto, reclamó en redes sociales que se firmara, al menos, por una segunda temporada, algo que hoy mismo se ha anunciado.
¿Y si no se hubiera renovado? Evidentemente que un formato innovador e inesperado (casi tanto como fue en su momento la genial "marcianada" de "Águila Roja") como este vaya a tener continuidad es una excelente noticia, máxime cuando TVE ha decidido, en paralelo, volver al pasado recuperando formatos como "¿Quién sabe dónde?" o las varités casposas de José Luís Moreno. Yo que soy un poquito especial para algunas cosas, sigo esperando una gran serie de una única temporada. "Crematorio" sería un grandísimo ejemplo, pues en una temporada, sólo una temporada, desarrolló personajes, tramas y lo cerró todo de manera magistral. Ya digo que soy un poco especial, pues una serie debería durar lo que debe durar, y jamás alargar en exceso una trama que no se sustenta, tal y como ocurrió, por ejemplo, con "Prison Break" (chacho, ¡¡¡tanto entrar en la cárcel para salir!!!), ni correr demasiado para concluir tramas, pues se denota una cierta improvisación y cierta ansiedad en la audiencia.
Hay críticos que ya le otrogan a "El Ministerio del Tiempo" la vitola de ser la mejor serie de televisión producida en España. Creo que todavía es pronto. Yo sigo pensando que ese merecimiento se lo ganó "Crematorio", y todavía está por ver como evoluciona "El Ministerio del Tiempo". Pero parece que entrará en el Olimpo de las series de culto.
A mí hay una cosa que me sorprende. Las series españolas gozan de un éxito abrumador, consolidándose entre los espacios más vistos de las cadenas (y cosecharían más espectadores si no hubiera una guerra tan feroz por la audiencia que hace que se contraprogramen). Comparten equipos artísticos y técnicos con las películas, sin embargo el cine español no goza de la buena salud que si viven las series, siendo igualmente una ficción. Puede que las campañas mediáticas en contra por el posicionamiento político de ciertos actores (fundamentalmente) hayan pasado factura. Puede que arrastre aquella mala fama inoculada durante la dictadura franquista y que se ganó a base de películas buenistas y al servicio del régimen. O puede que sea simplemente, como opina un amigo, que el problema sea que hay que pasar por taquilla.

Fuente de la imagen: http://www.rtve.es/television/ministerio-del-tiempo/la-serie/

domingo, 3 de agosto de 2014

EL PAPEL DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA

El pasado viernes tras el habitual consejo de ministros, el Presidente del Gobierno compareció en rueda de prensa, ya que inmediatamente comenzaría sus vacaciones. A una pregunta sobre el conflicto en Gaza, dijo: "Como cualquier persona decente mi prioridad es que haya un alto el fuego que se respete ya, y que se termine ese drama humanitario en el que se están perdiendo muchas vidas humanas".
¿Cómo cualquier persona decente? Disculpe señor Rajoy, pero lo de decente ( y por ende indecente), es una cualidad moral, para lo que ni usted ni yo estamos aquí. No quiero dar clases ni dar medallas, pero en este caso el término decente está de más. Usted señor Rajoy, es Presidente del Gobierno de España, y como tal, su declaración no debe estar en el deseo de una persona decente, si no en la exigencia de acabar con un drama humanitario, como muy bien dice a continuación.
Si de verdad el señor Rajoy quisiera el fin de las muertes en Gaza, debería encabezar a los dirigentes de la Comunidad Internacional y de verdad mediar para alcanzar la paz de forma definitiva en Oriente Medio. Ser Presidente del Gobierno de España puede ser un gran honor, pero también exige una gran responsabilidad. Si de verdad creemos que España tiene voz en los foros internacionales (algo en lo que el PP es especialista en darse golpes de pecho) es en estas situaciones cuando se tiene que demostrar. 
Porque después queremos que España esté presente en el G-8, en el G-20, en el Consejo de Seguridad de la ONU, o en cualquier otro organismo que se considere pinturero y en el que parezca que se mueve algo. Para estar hay que ganárselo, pero no en los despachos, si no en la acción real del día a día.
Por lo tanto, señor Rajoy, la próxima vez que le pregunten por un conflicto internacional, no se amilane, recuerde que no sólo es Presidente del Gobierno de España para firmar decretos de recortes o asistir a finales deportivas, también representa a muchos millones de ciudadanos que, le votaramos o no, queremos que se exija el fin de los ataques en Gaza, especialmente si estos van dirigidos a escuelas de la ONU donde se refugian civiles.
El otro día se perdió una oportunidad, la "marca España", no sólo es fútbol y empresas del IBEX-35, la "marca España" somos todos.

lunes, 7 de abril de 2014

TERRORISMO MACHISTA

No hay nada más nauseabundo que agredir a tu pareja sentimental, estés casado o saliendo. No hay nada más bajo que escudarte en la puerta cerrada del hogar para perpetrar semejante vileza. No existe mayor canallada que tener atemorizada a la persona que te ama. Quizás sí, sí que existe un grado más de indignidad, ejercer la fuerza bruta, además, contra infantes, contra niños. Por desgracia en este país andamos sobrados, y bien sobrados, de hombres nauseabundos, viles e indignos. Son sobran terroristas machistas. 

Las noticias no son alentadoras, no hay visos de que la situación vaya a mejorar a medio plazo. No me refiero al corto, porque una mejora a corto plazo puede ser un espejismo. Se suceden los asesinatos con agresiones, que si bien no acaban de manera trágica, sí que estremecen. En las últimas semanas los casos de violencia machista se han agudizado y la cifra de asesinadas es escandalosa. Desde que empezó el año han muerto a manos de sus parejas o exparejas 25 mujeres, dos en los dos últimos días. El gobierno ha convocado una reunión urgente para abordar este tema, tarde, ya que hace casi un mes del repunte más sangriento, 5 asesinadas en apenas 48 horas. La cifra es terrible, habida cuenta que en 2013 fueron 48 las mujeres asesinadas; en algo más de tres meses ya suman más de la mitad que el año anterior. 

Como hombre me indigno ante congéneres de esta calaña. Me da asco que puedan compararme con esta gente y me horroriza siquiera imaginar que yo pueda convertirme en uno de ellos. 

No me vale constatar que un tercio de las mujeres de la Unión Europea ha sido víctima de maltrato. No me consuela que el estudio realizado indique que, a pesar de lo que pudiera parecer, la violencia de género en España tiene una menor incidencia que en otros países europeos que consideramos socialmente más avanzados que el nuestro. En todo caso me reafirma en mi convencimiento de la necesidad de cambiar la mentalidad y asumir que el rol del hombre no es el de sumir a la mujer en la dependencia, ni coartar su libertad, al contrario, consiste en tender puentes hacia la igualdad de trato. 

Al final, creo, todo se reduce a un único concepto: educación. Con educación es posible combatir estas lacras, es posible que los niños de hoy no se conviertan en maltratadores mañana. ¿De quién es la responsabilidad? De todos, por supuesto. No ayuda, por ejemplo, que las Administraciones Públicas recorten en aquellos elementos que directa o indirectamente luchan contra la violencia de género excusándose en la crisis, porque estamos viendo las consecuencias a día de hoy. No ayudan tampoco los ejemplos (la falta de ellos), como que la Generalitat Valenciana, en caso de empate en las oposiciones para inspector tributario, el hombre tenga preferencia frente a la mujer ya que, según la Consellería de Hacienda, están infrarrepresentados. La noticia indica que esta decisión se ajusta a derecho, pero como mínimo chirría. Tampoco da ejemplo la empresa privada si ponemos como ejemplo el porcentaje de mujeres que acceden a los altos puestos de dirección y si comparamos el sueldo percibido por hombres y mujeres. 

Pero hay una luz para la esperanza. La consideración de la violencia de género ha cambiado profundamente en la última década. La Ley aprobada por el Ejecutivo de Zapatero, todo sea dicho, ha ayudado a cambiar hábitos, percepciones y educación. Porque luchar contra la violencia de género no es un tema de hombres y/o de mujeres, es un tema de todos.

sábado, 4 de junio de 2011

LOS PEPINOS ESPAÑOLES

Con este título tan de película del destape, supongo que no debo de explicar mucho más de lo que voy a hablar.
Desde hace un par de semanas en Alemania está sucediendo algo terrible, hay una epidemia de afectados por una bacteria que se denomina Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC, por sus siglas en inglés) y que ya ha provocado más de una veintena de fallecimientos y ha superado el centenar de afectados. Es terrorífico, pero una vez más nos estremecemos y debemos de extremar al máximo las precauciones con los alimentos que nos llevamos a la boca. Fiebre aftosa, mal de las vacas locas, marea roja, dioxinas, gripe aviar y pepinos aliñados por E. Coli. Una receta explosiva.
Lo que ha provocado la verdadera alarma ha sido el follón que se ha montado a cuentas de que la ministra de Agricultura del lander de Hannover afirmara, sin todas las pruebas en la mano, que la bacteria se alojaba en una partida de pepinos procedentes de España. A partir de ahí se desata la paranoia y Alemania prohibe la entrada de pepinos españoles en su país, y lo extiende a otros productos hortofrutícolas. Menos de una semana después la misma ministra desmiente, con la boca pequeña, que sean los pepinos españoles los que porten la bacteria.
La metedura de pata de las autoridades alemanas ha sido (sigue siendo a estas horas) de libro. Las primeras noticias apuntaban que el brote podía provenir de unas hortalizas procedentes del norte de Alemania. Horas después se difunde que no, que la bacteria se aloja en los ya famosos pepinos españoles. Efecto provocado, la opinión pública alemana (el objetivo primero de la información) parcialmente aliviada porque el bichito no vive en sus campos, sino en ese país pedigüeño y zángano que es España. Pero claro, ahora el marrón lo tienen los agricultores españoles, que durante varios días han sido incapaces de vender un solo pepino. Pero, por si acaso, tampoco hemos vendido tomates, pimientos y otros productos hortofrutícolas.
¿Por qué España? La verdad, no lo sé. No sé si es una venganza por la situación económica, pero en nada ayuda a la recuperación de España, que al final es la recuperación económica de la Unión Europea y la de la moneda única.
Por otra parte, Alemania ha actuado de maner unilateral en un ámbito donde ciertas decisiones las toma un órgano supraestatal, la Unión Europea. Ha vulnerado la libre circulación de productos, como es de obligado cumplimiento en el territorio de la Unión. Lo que nos lleva a preguntarnos, tras el desvarío acerca del espacio Schengen, para que sirve la Unión Europea. La alerta sanitaria por un posible lote de productos contaminados, la dió horas más tarde de que Alemania cerrara la frontera. Y tras la reculada de la ministra de agricultura de Hannover tardó bastantes horas de quitar la alerta. Siempre a rebufo, siempre a remolque, siempre tarde.
Estados Unidos, Arabia Saudí, Francia, son algunos de los países que han cerrado los mercados a nuestros productos. Por lo tanto más pérdidas a un sector, que como muchos otros, está viendo como su volumen de negocio ha descendido por la crisis económica. Y sumemos los transportistas, un sector muy azotado por la crisis.
Ahora se han empezado a realizar campañas de apoyo al pepino. Varios diarios digitales están publicando recetas que cuentan con el pepino entre sus principales ingredientes, los políticos se están inflando a comer pepinos, y Telecinco ha lanzado una campaña, con el nombre ¡Estamos contigo, pepino! en la que varios presentadores de la cadena se han hecho fotos con esta cucurbitácea. Hay algunas que son para enmarcar, pero solo por los malpensados.
Vamos, que por culpa de una señora que difunde un rumor varios países dejan de comprar nuestros productos, disminuye el consumo en nuestro propio país y afecta a nuestra maltrecha economía. No puedo dejar de comentar una frase, como poco desafortunada, de la ministra de agricultura de Hannover, en la que aconsejaba a los españoles lavar las hortalizas frescas. Vamos, acabó de descubrir América. Mi madre, y otras muchas, ya nos lo enseñaron hace años, bastantes años.
PD: Espero que Alemania encuentre pronto el foco de la E. Coli.

martes, 10 de agosto de 2010

PAÍS DE CATETOS


Esta semana he asistido en diversos medios de comunicación a una lamentable exhibición de garrulismo extremo con la visita de la primera dama de los E.E.U.U. a nuestro país. En algunos momentos la imagen se volvía al blanco y negro y sonaba de fondo el "americanos, os recibimos con alegría".
Hoy día no hay planes Marshall, no tenemos que alinearnos con los yanquis porque huimos de los comunistas como demonio de la cruz, no hay que sacar cabeza en el espacio internacional. Somos un país moderno, democrático, que ha sabido labrarse su propio espacio a base de iconos culturales, económicos y sociales, fruto del trabajo y del esfuerzo. No, en el extranjero no conocen a Belén Esteban, o eso espero, pero nos reconocen por Zara, Rafa Nadal o Penélope Cruz, por ejemplo.
Pero eso sí, cada vez que un estadounidense medianamente destacado pisa España a muchos medios de comunicación se les hace el culito Pepsicola. No hemos pasado del catetismo de la posguerra, cuando nos deslumbraban las estrellas de Hollywood que venían a rodar las superproducciones generalmente de la mano de Samuel Bronston. Me parece ridículo que miles de personas atesten las calles porque la esposa de un presidente de gobierno pasee por calles por las que ellos transitan a diario.
No tengo nada en contra de los norteamericanos, ellos han sabido vender su producto mejor que nadie (habitualmente el producto es uno mismo), son los especialistas mundiales en marketing. En este país muerden el anzuelo y comulgan con ruedas de molino. Para prueba esa espantosa presentación de la última película protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz, que incluyó derrapes de moto y coche a pies de la mismísima Giralda sevillana.
Tampoco quiero ser muy derrotista, me satisface que visiten España. Creo que es muy positivo que a Marbella (a la Costa del Sol en general) se la conozca por un resort de lujo y no porque campe la corrupción como agua por acequia. Que en yanquilandia se conozca una ciudad con una riqueza cultural (y gastronómica) tan grande como la que atesora Granada es una oportunidad que no se puede dejar escapar. Pero todo en su justa medida.
Ni Michelle Obama es una rockstar, ni España es un país de menesterosos esperando la limosna del vecino rico. Cada cual en su sitio.
La verdad es que por momentos permanecía impasible a la pantalla viendo el desfile de la señora Obama y su inabarcable séquito, la explicación es bastante sencilla (like Ockham dixit): estamos en verano, me tumbaba en el sofá y dejaba el Canal 24 Horas por no cambiarlo. Como ya había terminado el Tour de France... Me ha costado una semana escribir esta reflexión. Así nos va.

martes, 13 de julio de 2010

11 DE JULIO DE 2.010. ESPAÑA CAMPEONA DEL MUNDO DE FÚTBOL

"Jamás lo olvidaremos. Hay gente que después de esto se podrá morir tranquila. España es campeona del mundo en la final más dramática que se recuerda."
Así comienza la crónica que escribe Roberto Palomar en Marca acerca de la victoria española en el Mundial de Sudáfrica. Puede que suene exagerado, pero esa es la sensación que el domingo por la noche flotaba por toda España, y por muchos países de todo el mundo donde estaban apostados, como virus infiltrados en un cuerpo extraño, seguidores de La Roja. Que España gane el Mundial de Fútbol es algo que no pasa todos los días, aunque suene a perogrullada, nunca ha pasado.
Por unos días nos hemos olvidado de la crisis, de lo malo que es madrugar, de los problemas cotidianos y hemos sido felices. Hemos vibrado de alegría y los 23 jugadores han sido como nuestros colegas. Todo se ha dicho ya de su entrega, compañerismo, esfuerzo, superación de las adversidades y toneladas más de elogios que habrán colmado hasta al más ufano de este grupo de futbolistas.
La afición se echó el domingo a la calle, y por si fuera poco, gran cantidad repitió al día siguiente en Madrid, para recibir como era de menester a los Campeones del Mundo (no me canso de decirlo, ¡qué bien suena!). Esta gesta se suma a todas las que el deporte español nos viene acostumbrando desde hace unos cuantos años: tenis, baloncesto, balonmano, atletismo, ciclismo; en la inmensa mayoría de los deportes con mayor afición hemos estado en lo más alto del podio. Sólo se resistía el fútbol, pero ya ha caído.
Qué puedo decir del partido. Estuve nervioso de principio a fín, con el miedo en el cuerpo ya que en cualquier momento podríamos haber sufrido el aguijonazo mortal de Robben (dos veces, concretamente) pero ahí estaban los pies y las manos prodigiosas de Casillas. Cuando ya estábamos lamentándonos porque intuíamos la espada de Damocles sobre el punto de penalti para decidir la final, un sobresaliente remate de Iniesta, saliendo limpiamente del fuera de juego, hizo que España alcanzara el nirvana futbolístico. Quedaban dos minutos de prórroga pero ya nos veíamos campeones. Afortunadamente así fue y no hubo final como el Manchester en el Camp Nou en la final de Champions del 99.

El juego desplegado por Holanda fue hosco, violento, lamentable, más propio de una película de Chuck Norris que de un deporte como el fútbol. El árbitro permitió más de lo que debió, sobre todo al permitir que Van Bommel terminara el partido. Hubo una expulsión (de Heitinga) pero a todas luces fue insuficiente.

Final de partido, victoria y revolución. Del post partido me quedo con dos imágenes protagonizdas por la misma persona. En primer lugar cómo el capitán alzaba al cielo de Johanesburgo la Copa Mundial, emocionado, sabedor del esfuerzo, de las manos que intetaron alzar el mismo trofeo a lo largo de los últimos 80 años. El segundo, evidentemente, el beso de Iker con su novia, la periodista Sara Carbonero, en directo mientras ella le entrevistaba. Mucho se ha criticado y se ha hablado de este gesto, para mí es normal, lógico, a ambos la prensa más amarilla les ha crucificado (empezando por los ingleses de "The Times", a quienes se les exige una disculpa) y así quería zanjar cualquier asunto. ¿Se quieren? Pues ya está.
Las audiencias televisivas han hablado, estableciendo este partido como el hecho más visto desde 1.992, año desde el que se miden audiencias, y eso que no se sumaron fiestas particulares y espectadores en pantallas gigantes...
Es curioso pero en poco más de 24 horas coincidieron la manifestación a favor del Estatut catalán con la celebración futbolística que hizo exhibir miles (por no decir millones) de banderas españolas. Y es que el fútbol ha hecho más por la unidad de España que el Tribunal Constitucional.
¡Enhorabuena campeones!

jueves, 8 de julio de 2010

POR TODOS, A POR ELLOS


España vive hoy un estado de felicidad que continuará al menos hasta el domingo a eso de las 20.30 h. Por primera vez, la Selección Nacional Absoluta Masculina de Fútbol jugará la final de la Copa Mundial de la FIFA. ¡Qué bien suena! ¡Somos finalistas del Mundial!
Lo de ayer es digno de recordarlo para siempre. Ya nos hemos quitado todos los complejos, atrás han quedado los fantasmas de la eliminación en cuartos, en octavos, incluso en la primera fase. Adiós a ese gafe contumaz que nos perseguía Mundial tras Mundial y que antes de lo que esperábamos nos dejaba chafados y desesperanzados, y así cada cuatro años.
Yo recuerdo pifias propias y ajenas. Echando la vista atrás el primer Mundial que recuerdo fue Italia 90, con Luís Suarez de seleccionador. Después llegó Estados Unidos en el 94, y el desgraciadamente famoso codazo de Tasotti a Luis Enrique, aquella nariz rota chorreando sangre y aquel árbitro que le exigía salir a la banda, sin haber visto absolutamente nada y cometiendo un error histórico. Posteriormente llegó Francia 98 (yo lo recuerdo de una manera particular) aquel gol de blandiblú a Zubizarreta, aquella goleada estéril (ya estábamos eliminados) a Bulgaria. En el Mundial de Corea y Japón de 2002, llegó la repanocha, el partido de cuartos contra Corea del Sur (anfitriones, recuerdo), con el lamentable arbitraje del egipcio Gamal Al-Ghandour y sobre todo de su linier, el triniteño Michael Ragoonath, junto a un final de prórroga agónico, con torsión testicular de Albelda incluída. Fue la primera vez que creímos que teníamos una selección capaz de dar el campanazo en el Mundial. El último Mundial, Alemania 2006, más de lo mismo, íbamos a comernos el mundo y el mundo nos comió, encarnado en Francia y Zidane, que se despidió del fútbol en la final con un recordado cabezazo a Materazzi (hasta en Los Simpsons le parodiaron).
Pero ahora sí, ahora estamos en la final. Esto no concierne sólo a los jugadores, esto no concierne sólo a la actual afición. Esto implica a todos los españoles y españolas, todos los que han visto España y que desde aquel Mundial de Brasil en el 50 esperaban una actuación estelar de nuestra selección. Pienso en mi abuelo, fallecido hace casi tres años, futbolero empedernido y que en sus últimos años vivía pegado a una radio que le daba algunas de cal y otras de arena. También pienso en mi hijo, de diez meses, y que nada más llegar va a ver a su país en lo más alto del Olimpo futbolístico. Todos, los que están, los que estuvieron, los que estarán, están mirando a esta selección, ya son nuestros héroes.
Pase lo que pase el domingo ya hemos hecho historia, ya nos hemos quitado los fantasmas, ahora ya somos adultos en lo que a fútbol se refiere, es nuestro momento más dulce. Disfrutémoslo.

miércoles, 7 de julio de 2010

VUVUZELAS Y JABULANI

A día de hoy se ha cumplido lo que vaticiné de la Selección Española de Fútbol en esta Copa Mundial. A partir de las 20.30 de esta noche cualquier cosa puede ocurrir. Que duda cabe que estoy deseando que, como hace dos años y ocho días, venzamos en el partido que nos enfrenta a Alemania en una cita histórica. En lenguaje friki podríamos decir que es de nivel 2, es decir, no es una final, pero puede darnos el pase a la final del evento futbolístico por excelencia.
Que España juegue una semifinal es algo impresionante. Podríamos decir que esta Selección es la mejor de todas las que jamás hayamos visto. Por lo menos es lo que objetivamente podemos desgranar de los resultados obtenidos. Pero no sólo por la Selección Absoluta, también por los equipos inferiores en los que jugaban estos mismos hombres. Como algún periodista gusta de decir, se han acostumbrado a ganar y ahora tienen hambre.
Pase lo que pase, este Mundial de Sudáfrica ya ha pasado al recuerdo de los españoles como el mejor desde Brasil 1950, y ya han pasado 60 años...
Este Mundial tiene muchas cosas que comentar, pero si hay algo especialmente destacable esto ha sido las famosas vuvuzelas, que han incrementado la venta y consumo de analgésicos, fundamentalmente entre los occidentales menos preparados para el volumen de dicho instrumento; y también destacable ha sido la impredicibilidad del balón oficial, el célebre Jabulani. No es subjetivo, la NASA ha hecho un estudio que demuestra que a 72 km/h la trayectoria que adopta es aleatoria. Y eso que lo ha diseñado una universidad británica y que es científicamente perfecto. Sólo los japoneses han sido capaces de aprovecharlo en faltas directas.
Otra de las cosas que más llamó la atención fue que el Gobierno de Corea del Norte contratara a un millar de chinos para que hicieran de clack y animaran a sus vecinos. Vaya jeta le echa Kim Jong-Il, ya ni deja ver el fútbol fuera de sus fronteras...
En fin, que cuando acabe esta noche el partido veremos que final juega nuestro combinado, si la de consolación o la buena de verdad. Yo confío que la final final, más nos vale, y más le vale al pulpo Paul.

miércoles, 17 de junio de 2009

WHAT'S THE SPORT?MONDAY OF GLORY

Durante generaciones se dijo que la raza ibérica (en lo que atañe a los seres humanos) se caracterizaba por su tez morena, sus ojos marrones, su pelo negro como el azabache y por su escasa altura. Durante décadas pervivió ese mito agarrado de la mano al del torero y la bailaora con vestido de faralaes, que se convirtieron en el primer gadget que se colocó sobre el receptor de televisón, mucho antes que el sensor de la Wii.
Pero el mito no era más que eso, una explicación sobrenatural a un hecho científico. El hecho cierto es que no existe un genotipo hispánico marcado por la oscuridad de los rasgos ya que tanto tú como yo conocemos compatriotas con ojos verdes como la albahaca (o el verde verde limón) o con una cabellera rubia como la cerveza (sin necesidad de tener el pecho tatuado un corazón), por ejemplo. Lo de la altura proviene de un mal que ha pervivido durante demasiado tiempo en nuestro país y que no es otro que la desnutrición, al menos la malnutrición. Nada de razas que se emparentan con los pigmeos, o un extraño fenómeno gravitario que nos acerque más al suelo que a otros terrícolas, o el genotipo único y exclusivo de los habitantes de la Península Ibérica. Habría mucho que hablar de guerras y falta de democracia. Pero se acabaron las épocas de carestías y la muchachada hispánica ha podido comer lo que le ha venido en gana, y no sólo patatas, arroz y algo de carne los días de fiesta, ahora comemos pizzas, colacao para desayunar, nocilla y donuts. La carne es habitual, teniendo en cuenta que provienen de varias especies animales; el pescado hasta se cría a propósito y la verdura es excedentaria, la igual que la leche (o el vino, pero ese es otro cantar).
Todos estos factores han dado que las generaciones más jóvenes (entre las que me incluyo) hayan sido críadas fuertes y altas, sobre todo altas. La media de altura aumenta a cada estudio que se presenta y nos acercamos a nuestros eurovecinos, a los que ya podemos mirar hasta por encima del hombro en ocasiones. Fundamentalmente esta altura y esta fortaleza física, en general, nos ha servido para que se reconozca a nuestro país como una potencia emergente en el mundo del deporte.
El paroxismo se vivió este pasado lunes, muy de madrugada, cuando un españolito conseguía ser campeón, junto a su equipo, de la liga de baloncesto más potente que existe y existirá: la NBA. Sí, sin sonrojo nos hemos puesto a la cabeza de un deporte para altos. Era el gran título que nos faltaba, puesto que la generación de Pau Gasol, Ruby Fernández, Navarro y compañía cerró el círculo que se abrió en los JJOO de Los Ángeles 84, con aquella plata que supo a todos los oros que la historia negó a los españolitos bajitos y morenos. Es cierto que un español alto no es habitual, mucho menos un tiarrón de 2,15 m, yo le puedo llegar al ombligo, literalmente, pero que gane un anillo NBA, eso es casi de otra galaxia.
Desde hace algún tiempo nos hemos acostrumbrado a que los lunes por la mañana las redacciones de deporte nos citen hazañas que vivimos como propias. Es una manera de sobrellevar el maldito lunes y, hasta el café parece más dulce sin necesidad de azúcar o sacarina. Hasta hace un par de semanas cada domingo Rafa Nadal conquistaba un torneo (demasiados partidos pasan factura en forma de lesión), tiempo atrás era Fernando Alonso el que nos acostumbraba al podio, a pesar de coches propios o enemigos cainitas. Que decir del motociclismo, o de otras disciplinas menos mayoritarias e igualmente exitosas: balonmano, ciclismo, golf, alpinismo, vela... Los nuestros suelen ocupar los puestos de excepcion, en solitario o con sus equipos.
Y por supuesto el futbol, ese deporte en el que nuestra selección es centro de atención por cuenta propia, por su juego y por sus jugadores, se le teme en serio, y no como aquella eterna promesa que nunca pasaba de cuartos. Ahora en esta copa de segunda división, como es la Confederación, partimos con la vitola de favoritos y queremos asumirlo con naturalidad, aun teniendo delante a los colosos de Italia y Brasil. Solo hay un pensamiento, enfrentarnos a ellos para ganarles, y si es posible humillarles.
Hemos abandonado el hambre real y verdadera, la de la pobreza y el aislamiento internacional, por un hambre de títulos con la que queremos comernos al rival que se nos ponga por delante. No tememos a nadie ni a nada. Este si que es un tópico bueno, pero esperemos que no tengamos que poner un Gasolito torero o un Nadalito de faralaes sobre la tele, que nos conocemos y al final la cabra tira al monte. Typical spanish!

domingo, 10 de mayo de 2009

111 DIAS DE OBAMA

Como los periodistas serios y los análisis sesudos han hecho el análisis de los primeros 100 días del mandato de Barack Obama yo, que no soy ni periodista ni sesudo, hago el análisis de los 111 días, que suena mucho mejor. Ya sé que esa cifra (100, no 111) es simbólica y es el tiempo de cortesía que se le da a cualquier recién llegado.
Para empezar la primera promesa ha estado casi cumplida, es decir, cerrar la vergonzosa prisión ILEGAL de Guantánamo. Esta misma semana ha encontrado una traba bur(r)ocrática en forma de falta de fondos para llevar a cabo esta encomiables misión. Esperemos que la legislación y el presupuesto no sean el impedimento para que se cierre un espacio donde los Derechos Humanos se han olvidado y dónde la ilegalidad ha sido moneda común de cambio.
Otra de las materias que se ha atrevido a abordar, que en su momento presidentes de su mismo partido (Bill Clinton) no tuvieron coraje de afrontar de una manera seria y efectiva, es el cambio climático. Tanto es así que Barack Obama está estudiando si Estados Unidos ratifica el Protocolo de Kioto. Esto es casi increíble, parece de ciencia-ficción que un presidente norteamericano se atreva a pertenecer al club que lucha por reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Esa sí que es una política responsable, quiere ir más allá de las legislaturas en las que esté en el poder.
Lo que no se ha perdido todavía (y esperemos que siga así muuuucho tiempo) es la ilusión que ha levantado en todo el mundo su elección como presidente. Y no sólo en su país, si no que allá donde va levanta una pasión que se puede asemejar a una estrella del cine o de la música. Much@s tememos que con el único aval de Obama, el COI decida que los Juegos Olímpicos de 2.016 se celebren en Chicago, ciudad íntimamente ligada al gobernante (también entraría la norma no escrita de no repetir en el mismo continente, y decisiones geopolíticas de diverso orden).
Posiblemente uno de los países que más pecho ha sacado ha sido España. El ex-senador de Illinois ha puesto a nuestro país de ejemplo en dos ocasiones al menos. La primera fue para alabar la política de promoción e implantación de energías renovables por parte del gobierno español, especialmente desde la llegada de José Luís Rodriguez Zapatero a la Moncloa. Así se pierde dependencia del petróleo, se generan puestos de trabajo y se acercan a los supuestos de Kioto, tres en uno.
La segunda, y más reciente, fue para afirmar que Obama quiere implantar una red ferroviaria de Alta Velocidad a semejanza de la española. Y así no puede más que ocurrir que se nos ponga un culo gordo, no cabemos de gozo en los pantalones. Si los americanos se fijan, y nos copian, será porque lo estamos haciendo bien. Las distancias entre ciudades norteamericanas se cubren fundamentalmente por vía aerea, lo que supone un nivel de contaminación altísimo. Además de los problemas con la congestión celeste, y porque no, eliminar un poco la psicosis terrorista aerea.
Además Obama quiere mejorar las prestaciones a las clases más desfavorecidas, mejorar el sistema de ayudas sociales, en definitiva, implantar el estado del bienestar plenamente, al modo europeo. Sanidad universal y gratuita incluída. ¿Se les habrá colado un rojillo en la White House?
Bien pinta este presidente, nos lo temíamos. Lo comprobamos.



Una ilusión eterna, o por lo menos que renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de ser una realidad.
André Maurois (1885-1967) Novelista y ensayista francés.

miércoles, 4 de marzo de 2009

EL DESLIZ DE ZAPATERO


Ayer en la rueda de prensa tras la reunión con el presidente ruso Dmitri Medvédev, al presidente del gobierno José Luís Rodríguez Zapatero se le escapó un gazapo que no entra más que en el terreno de la anécdota, pero como siempre hay quien le ha querido sacarle punta.
Bueno, para mí, hay que ser sincero, el lapsus fue toda una sorpresa, por la palabra, claro, ya que si en lugar de decir follar por apoyar dijera, por ejemplo, aflojar por apoyar, no hubiera levantado tanta polvareda. Yo me tiré casi diez minutos partiéndome el pecho de risa, y es que lo escatológico me hace mucha gracia.
Pero a lo mejor Zapatero no quería equivocarse y lo que quería era exhortar a nuestr@s compatriotas a viajar a Rusia, y ya que estaban allí, aprovechar para hacer el amor, que es algo que desestresa mucho. A ser posible habría que hacerlo con la propia pareja, siempre que sea posible, porque si viajas por trabajo con alguien a quien siquiera le diriges dos palabras... quien sabe, a lo mejor el trato se cierra mejor, sea por la empresa y hacer amig@s.
Y es que animar a follar es un gran consejo. Siempre hay que hacer el amor (esto no te lo tomes literalemente, que al final cansa) porque es divertido, es un ejercicio sano, es barato. Qué más quieres. También es verdad que lo de barato depende de los preliminares y el poscoito, porque si tienes pareja es más o menos asequible, pero si tienes que incluir una cenita, unas copas, los preservativos, una habitación de hotel (o la gasolina del coche)... al final se te planta en un pico. Y no te digo nada si tienes que recurrir al sexo profesional, eso si que cuesta, aunque te puedes ahorrar la cena (vamos, eso me contó una vez alguien a quien se lo dijo un amigo que un primo suyo había visto no se acuerda dónde).
El caso es que unir vacaciones y sexo ( y no quiero recurrir al viejo chiste de: "váyase a tomar por culo") es usual. El relax de ambas actividades casa bastante bien. De hecho hay ciudades que están unidas al frenesí sexual vacacional. Una podría ser Ibiza, Sitges y, sí blogger que estás ahí, mi querido Benidorm. Durante mis estudios muchísimos compañeros (no utilizo la @, siempre eran tíos) al conocer que yo soy de Benidorm me decían: "¡Qué suerte macho!¡Lo que debes de ligar!". Como he dicho yo vivía en Benidorm, no iba allí de vacaciones. Y en cierta manera la expectativa de ligar y echar un casquete es un incentivo más para ir a un sitio de vacaciones. No lo neguemos entre visitar un monumento y el polvo del año, no hay elección.
Pero hete aquí que para los colectivos ultrarreligiosos el sexo es impuro y maligno, pecado mortal. Por lo visto ninguno se ha dado cuenta que la única forma de perpetuar la especie es por medio del sexo, y nadie debería jugar un partido sin entrenar antes. Las campañas a favor del uso del preservativo les parecen abobinables. Qué decir de la ley del aborto. Pues si algunos ingenuos descerebrados utilizaran el preservativo no tendrían que recurrir al aborto unas semanas después. Creen que el uso del condón es sinónimo de promiscuidad. Peor es reprimir, acotar, prohibir, porque se produce un efecto rebote que a la postre da lugar a lo contrario de lo perseguido en principio. Si entre los suyos quieren hace proselitismo a los demás que nos dejen el sexo en paz.
En definitiva, si a partir de ahora España y Rusia establecen colaboración para que los respectivos nacionales follen, bienvenido sea. Con condón o sin él, con tu pareja o con quien te deje. Aprovechalo sí puedes, yo casi que no, qué diría mi mujer.




El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír.
Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.

sábado, 5 de julio de 2008

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

En este país en el que nos movemos por espasmos producidos por nuestras sensaciones, al igual que una bacteria con su cilio, estamos casi tod@s revolucionad@s y con la adrenalina revuelta. La causa: la selección española ha ganado la Eurocopa 44 años después.
Ya sé que ha pasado casi una semana, pero es que todavía estoy en shock, y claro, necesitaba recuperarme de semejante soponcio.
Luis Aragonés ha sabido extraer lo mejor de cada uno de los jugadores convocados y ha acertado con todas sus decisiones. En este país de faroleros voy a admitir que hasta el primer partido criticaba a Luís. En primer lugar por no cumplir su palabra cuando dijo que si España no pasaba de cuartos de final (¡aquellos malditos cuartos!) del Mundial de Alemania cogería la puerta y se iría. Pero no lo hizo porque le convenciencieron de lo contrario. Bendito aquel que le habló, ahora que sabemos cómo ha acabado todo. También critiqué la tanda de clasificación, en la que nos clasificamos casi por los pelos, ya que hubo un momento en que todo parecía perdido, pero se remontó.
En principio encaré esta Eurocopa con bastante escepticismo y desgana, no las tenía todas conmigo, y la noble tradición española de caer en cuartos de final hacía presagiar una nueva decepción. Pero desde el hat-trick de Villa todo cambió, me animé y me ilusioné, aunque con cautela. Pero a partir del penalti marcado por Cesc supe que cada partido que jugáramos ya era un premio para la afición. Que se lo digan a los responsables de Cuatro.
La selección ha decidido dejar de lado polémicas con el número 7 y con la dichosa inclusión de Raúl en el combinado nacional. Como hablar sabiendo el resultado es gratuíto y muy fácil, he decidido hacerlo. Luís, muy bien, te has reafirmado en tu idea de que no debería de jugar con "la roja" a pesar de la enorme presión mediática a la que te viste sometido.
Hablando de mediáticos. Quizás en un principio esta selección no fuera de las más mediáticas, con jugadores que sólo se conocían por su juego, que al fin y al cabo es su cometido. Sobraban protagonistas y faltaban futbolistas. Esta vez además se han convertido en un equipo, un conjunto bien avenido, y que creo que se han fijado, picados en su orgullo, en otra de las selecciones que más alegrías nos ha proporcionado últimamente, la de baloncesto.
Ahora ya podemos afirmar que somos una gran potencia deportiva, incluso en fútbol. En numerosas disciplinas los cajones de los podios los ocupan deportistas nacionales, y eso es publicidad para nuestro país, y como dice mi amigo Jorge García, también un bálsamo para aliviar la crisis.
Bienvenidos los triunfos, y sobre todo bienvenida una selección que tiene todavía mucho recorrido en competiciones de nivel. Sudáfrica está casi a la vuelta de la esquina y la afición apoyará a los suyos con más fuerza que nunca, sabiendo lo que son capaces de hacer. Vicente (del Bosque) que la fuerza esté contigo y recuerda por siempre la segunda parte de la semifinal contra Rusia, qué gozada.
La victoria pertenece al más perseverante.
Napoleón I (1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.

miércoles, 25 de junio de 2008

¡A POR ELLOS!

Esta noche comienzan las semifinales de la Eurocopa, que como sabes se está disputando entre Austria y Suiza. Pero esta ronda tiene un sabor especial, y es que España está clasificada por primera vez desde hace 24 años, en la Eurocopa que se celebró en Francia y donde quedamos subcampeones.
Hasta el pasado domingo teníamos como tradición ilusionarnos con la Selección nacional y llevarnos un soberano chasco cuando llegábamos a cuartos de final. La Eurocopa tiene el problema de que son menos rondas, y llegamos antes a cuartos. Conclusión, hacemos las maletas antes. En el Mundial es distinto, ya que también se disputan octavos de final, con lo que la decepción es mayor si llegamos a cuartos.
Pero este año es todo distinto. El domingo se disfrutó de un partido vibrante ante uno de los enemigos totémicos de España, Italia. Y así se consumó una venganza que se llevaba guardando nada menos que catorce años, desde que un 9 de julio de 1.994 en el Foxboro Stadium de Boston, el árbitro húngaro Sándor Puhl no pitara un clamoroso penalti cometido por Mauro Tassotti sobre Luis Enrique. Aquella imagen todavía perdura en nuestro acervo, la nariz sangrante del asturiano víctima del criminal codazo del italiano y la pasividad del colegiado ante la evidente agresión. Pero todo ha cambiado y por fin podemos desquitarnos.
España se levantó el lunes de buen humor, con la cabeza alta, ya estábamos en semifinales, por fin lo habíamos conseguido. Expulsamos varios fantasmas de un tiempo, a saber: caer eliminados en cuartos de final, caer eliminados en los penaltis, perder contra Italia y caer eliminados un 22 de junio, hecho que se había repetido con excesiva frecuencia. Ahora somos optimistas, aunque deberíamos ser prudentes porque Rusia, el rival, desplegó un fútbol poderoso ante una magnífica Holanda. También es cierto que en el primer partido les enchufamos cuatro golitos. Pero creo que ahora ya nos da un poquito igual llegar a la final, aunque evidentemente la miramos de reojo. Nos hemos sacado un espina bien honda y respiramos tranquilos.
Yo me alegré por otra razón, habéis acertado en la encuesta que abrí en este blog, ya que ganó la opción optimista, aquella que aseguraba que este año iríamos más allá, como finalmente ha sucedido.
Luís, a pesar de haber incumplido su palabra, nos ha hecho un poquito grandes en una Eurocopa que está siendo especialmente brillante, con partidos de gran belleza, llenos de emoción y sobre todo de fútbol, que de vez en cuando se echa en falta en estas grandes competiciones.
Mañana otra vez a sufris, a ilusionarnos, a soñar con estar más cerca de un torneo internacional, qu se nos resiste competición tras competición. Todos volveremos a animar, incluída mi mujer y su hermana, que de ser anti-futboleras se han pasado a la otra orilla y el otro día no apartaron los ojos de la pantalla de la tele ni un segundo. Mucho menos en esa ronda de penaltis maldita en la que brilló con luz propia el que ahora sí que es el mejor portero del mundo, Iker Casillas. Mención aparte requiere el resto del equipo por un partido en el que no desfalleció ni uno de ellos y donde estuvieron al más alto nivel.
La furia roja ha vuelto, a ver si consigue jugar un partido más, será una excelente señal.
Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino

martes, 15 de abril de 2008

¡¡¡FIIIIIIIIRMES!!!

Ya tenemos nuevo presidente del gobierno. Bueno, en realidad es el mismo que ha gobernado durante los últimos cuatro años. Se ha destacado durante estos días que Zapatero haya sido elegido en segunda vuelta, sin mayoría absoluta, con el único apoyo de su grupo político. Ha sido la primera vez en nuestra casi bisoña democracia que ocurre esto, que en realidad viene a demostrar que el presidente del gobierno no tiene hipotecas con nadie, ni siquiera con los nacionalistas y que no ha vendido ningún territorio, como cacarearon desde las filas del PP durante toda la pasada legislatura.
Pero gracias a José Luís Rodriguez Zapatero España vuelve a estar en la vanguardia mundial al formar un ejecutivo con más mujeres que hombres, en total nueve de los diecisiete ministerios. Una muestra más de la firme convicción en la igualdad que tiene nuestro presidente. Y a mí que siempre me han parecido más listas las mujeres que los hombres...
Ante todo destacan dos ministras, la jovencísima Bibiana Aída y la ya veterana Carme Chacón.
La primera tiene ya en su poder la cartera de un ministerio de nueva creación, el de Igualdad (no quiero reiterarme en la firme convicción del gobierno en la igualdad). Con 31 años es el ministro/a más joven de la historia. Lo que más me alegra es que por fin JSE tiene un representante de peso, con la que nuestra organización será tomada con la consideración que merece. Tiene ante si una tarea ingente, un reto que seguro que sabrá afrontar con decisión, ya que posee experiencia en un puesto de gestión pública. Ánimo.
Pero si hay un nombramiento que está haciendo correr ríos de tinta es el de Carme Chacón como ministra de Defensa. No es la primera vez en el mundo que una mujer es nombrada ministra de Defensa, ya ha ocurrido en Chile o Francia. Pero en este país, donde la envidia es deporte nacional, todo es susceptible de crítica. En realidad un ministro no es más que un coordinador de Secretarios de Estado, así que lo único que necesita es tener capacidad de gestión. Eso sí, para los anales quedarán las imágenes de Chacón, embarazada de siete meses, pasando revista a las diversas tropas, y la orden de: "Capitán, mande firmes". Impagable.
Es triste ver (y oír) como hay supuestos periodistas que critican la decisión de Zapatero con insultos machistas y con unos argumentos retrógrados y carpetovetónicos que recuerdan a la rancia y gris España franquista. En general, la Cope en pleno, por criticar al PSOE es capaz de rebajarse insultando a las mujeres, y que yo sepa hay soldados embarazadas, como hay trabajadoras en estado en todos los colectivos, incluídas las periodistas de la Cope, supongo. Si estos son los mensajeros que tienen los obispos, es normal que no llegue a la multitud un sentimiento pastoral. Una lástima.
Sería más certero criticar los nombramientos por ser en algunos casos excesivamente presidencialistas, decisiones propias de Zapatero que tendrán que cuajar para demostrar su acierto. Se personaliza en la persona de Miguel Sebastián, derrotado por goleada como candidato a la alcaldía de Madrid, decisión que también se le atribuye a Zapatero, y que vuelve al gobierno, esta vez como ministro y que según la rumorología aguarda la dimisión de Solbes para ocupar la cartera de Economía.
Esperemos que este nuevo equipo de gobierno sepa llevar a España a donde merece y que la crisis que se avecina en todo el mundo la capeen de la mejor manera posible, el pueblo juzgará dentro de cuatro años.
P.D: Que Dios pille confesada a mi querida Italia, ahora que han elegido a Berlusconi de nuevo como Presidente. Aunque bien visto, ellos se lo han buscado.
Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana. Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

 
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